
Cuatro años dura el amor, después hay que replantearse, asi nos dijo la victoria en el taller.
Nosotras ya pasamos esos cuatro años pensaba yo aunque aun estamos en la crisis de los cuatro, pegadas, congeldas, heridas, hiriendo.
Me siento ahogada porque la relación me ahoga me llena a ratos y ratos me mata todas las ganas.
Esta es la verdad, a veces, solo a veces brillamos.
Casi siempre cuando hay gente, pero a solas ninguna se mira, ninguna se toca, ninguna se abraza.
Ya no me acuerdo del placer que era sentir su olor, ni de la cara de placer de ella cuando yo la tocaba y la besaba.
Tengo la piel seca, fria, inerte es la tristeza de ella que se me quedo en los labios, la piel, las manos, los ojos y hasta en las palabras.
Tengo tanto miedo de partir y necesitarla, de extrañarla, de odiarla más.
Tengo temor a que una vez lejos sienta que la necesito más.
Quiero idealizarla perderme en ella asi como antes, pero me pierdo y me encuentro con sus penas y su fracaso, todo lo malo todo lo que tanto odio.
Me daña sin darme cuenta, sin darse cuenta ella.
Como extraño la soledad rica de esos días solo míos, al lado de quien mi cuerpo quería, egoísta suena lose, pero como extraño esos días solo míos.
Mi madre como extraño a mi madre, quien me daba mi libertad y sus brazos cuando yo lo necesitaba, que mujer menos egoísta con su cariño, ojala yo hubiera heredado algo de eso.
Aunque a ella le he dado todo mi tiempo, todo mi amor, todo mi cuerpo mis deseos mis palabras mis risas y mis llantos, mis sueños y mis realidades, mis amigos y mis enemigos, mis luchas y mis derrotas, mí energía y mi cansancio; tanto le deje que nose donde he quedado yo, donde cresta he quedado yo.
Cuanto me parezco a mi padre, recuerdo tan claro cuando me digo-quiero ser libre viajar lejos, pero no puedo dejar solos a tus hermanos como te deje a ti-
Yo a quien he dejado si no a mi misma y cuanto mas tendré que dejarme, cuánto mas tendré que mirar hacia a delante estando yo al final de la fila.
En el fondo yo necesito ir al final, pero tan solo quiero que ella de vuelta la mirada y me pregunte si estoy bien, sí tengo sed tanto caminar, sí quiero sentarme en el camino y comer algo para recuperar fuerza, si quiero sacarme una foto para tenerla de recuerdo,si se la historia de este año que empezamos y terminamos, sí necesito un par de zapatos nuevos para continuar el viaje, si me gusto al ruta que decidió tomar, si en esa ruta están mis gustos y mis paradas favoritas.
La miro y me pregunto porque se esfuerza tanto para amar, porque le cuesta tanto darse y entregarse, porqué tengo yo que preguntarme esto, porque tendría yo que solucionarlo.
Quiero que se me sequen los ojos como antes, que nose me inundan mas cuando pienso en estas cosas, ya no quiero sentir apretado ni el pecho ni el ardor en los ojos.
Nose de quien soy si de ella o de la que pase o de las que exigen o de las que admiran o de las que necesitan, quiero ser mía un solo día recordarme mimarme no convidarme a nadie.
Pero todas sin acepción de ninguna de mis compañeras exigen tanto, como si yo no pudiera equivocarme, enojarme, suicidarme, escaparme.
Quien soy yo si no una mas de ellas que esta ahogándose en esta tortura constante de penas y delirios, de reconciliaciones y regalos invisibles, de tratos incompletos y falsos de trecho.
Quien tendrá la paciencia para leer todo lo que escribo, para pensar si no estaré exagerando mucho si no tener que terminar con esto y ya asi tan fácil como suena y como se escribe.
Quien me dirá que lo converce, que trate, que no cuesta tanto, que yo se como, que puta la wea, que no se que decir, que lata que este pasando, qué es mejor no meterse.
Ahí me caso la cola como los gatos y la mía es tan larga que me repito la frase de mi viejo que no hay que dar si uno no va a recibir, que no todos son amigos, que es mejor no confiar en nadie porque nadie entiende como uno mismo, que es mejor viajar lejos fumarse algo para asi reírse un rato.
Que los amigos son amigos cuando necesitan algo nomás, que el resto del año son invisibles, que hay que reír no llorar frente a esos que te admirar y que en ti confían.
Algo de razón tiene mi viejo; pero ahí recuerdo las palabras de mi madre, que hay que seguir que no hay que rendirse que hay que confiar en los amigos que sola nose puede, que nadie puede solo, que no es malo necesitar ayuda, que los demás siempre ven mejor las cosas desde fuera, que es bueno siempre preguntar, si no uno puede cometer locuras que dañen a los demás por no hablar.
Que no toda la gente es mala, que cuando uno ayuda la mano siempre se devuelve, que dios existe y que no estas sola que el sabe lo que te pasa.
Y ahora justo ahora apareces tú, con esa sonrisa que pareciera robarme todo, llegas con esa sonrisa que tanto necesito, con esas ganas de vivir que yo perdí hace tanto tiempo y que cuando me hablas se me viene al cuerpo.
Amiga amiga cuanto mas tendremos que hablar para besarnos.
Nose si ya tengo miedo de decirte que si, nose si ya no quiero, quiero no pensar mas en que esta bien y en que esta mal.
Pero no quiero dañar…de nuevo pensando en todos menos en mí.
Y porque yo tendría que envolverte en mi maldita realidad si tu tan solo quieres sonreír, con que derecho quiero yo hacerte parte de esta historia que aun no tiene fin.
Como quiero yo meterte en medio de mis ganas cuando tu estás también con falta de ganas.
Mejor olvidémonos de tanto juego de palabras que no vale la pena ahora cuando yo apenas estoy sin entender porqué no quiero dejarla, porqué no quiere dejarme, porqué no nos dejamos.
Llena de vueltas al final me encuentro de nuevo con lo mismo.
Nosotras ya pasamos esos cuatro años pensaba yo aunque aun estamos en la crisis de los cuatro, pegadas, congeldas, heridas, hiriendo.
Me siento ahogada porque la relación me ahoga me llena a ratos y ratos me mata todas las ganas.
Esta es la verdad, a veces, solo a veces brillamos.
Casi siempre cuando hay gente, pero a solas ninguna se mira, ninguna se toca, ninguna se abraza.
Ya no me acuerdo del placer que era sentir su olor, ni de la cara de placer de ella cuando yo la tocaba y la besaba.
Tengo la piel seca, fria, inerte es la tristeza de ella que se me quedo en los labios, la piel, las manos, los ojos y hasta en las palabras.
Tengo tanto miedo de partir y necesitarla, de extrañarla, de odiarla más.
Tengo temor a que una vez lejos sienta que la necesito más.
Quiero idealizarla perderme en ella asi como antes, pero me pierdo y me encuentro con sus penas y su fracaso, todo lo malo todo lo que tanto odio.
Me daña sin darme cuenta, sin darse cuenta ella.
Como extraño la soledad rica de esos días solo míos, al lado de quien mi cuerpo quería, egoísta suena lose, pero como extraño esos días solo míos.
Mi madre como extraño a mi madre, quien me daba mi libertad y sus brazos cuando yo lo necesitaba, que mujer menos egoísta con su cariño, ojala yo hubiera heredado algo de eso.
Aunque a ella le he dado todo mi tiempo, todo mi amor, todo mi cuerpo mis deseos mis palabras mis risas y mis llantos, mis sueños y mis realidades, mis amigos y mis enemigos, mis luchas y mis derrotas, mí energía y mi cansancio; tanto le deje que nose donde he quedado yo, donde cresta he quedado yo.
Cuanto me parezco a mi padre, recuerdo tan claro cuando me digo-quiero ser libre viajar lejos, pero no puedo dejar solos a tus hermanos como te deje a ti-
Yo a quien he dejado si no a mi misma y cuanto mas tendré que dejarme, cuánto mas tendré que mirar hacia a delante estando yo al final de la fila.
En el fondo yo necesito ir al final, pero tan solo quiero que ella de vuelta la mirada y me pregunte si estoy bien, sí tengo sed tanto caminar, sí quiero sentarme en el camino y comer algo para recuperar fuerza, si quiero sacarme una foto para tenerla de recuerdo,si se la historia de este año que empezamos y terminamos, sí necesito un par de zapatos nuevos para continuar el viaje, si me gusto al ruta que decidió tomar, si en esa ruta están mis gustos y mis paradas favoritas.
La miro y me pregunto porque se esfuerza tanto para amar, porque le cuesta tanto darse y entregarse, porqué tengo yo que preguntarme esto, porque tendría yo que solucionarlo.
Quiero que se me sequen los ojos como antes, que nose me inundan mas cuando pienso en estas cosas, ya no quiero sentir apretado ni el pecho ni el ardor en los ojos.
Nose de quien soy si de ella o de la que pase o de las que exigen o de las que admiran o de las que necesitan, quiero ser mía un solo día recordarme mimarme no convidarme a nadie.
Pero todas sin acepción de ninguna de mis compañeras exigen tanto, como si yo no pudiera equivocarme, enojarme, suicidarme, escaparme.
Quien soy yo si no una mas de ellas que esta ahogándose en esta tortura constante de penas y delirios, de reconciliaciones y regalos invisibles, de tratos incompletos y falsos de trecho.
Quien tendrá la paciencia para leer todo lo que escribo, para pensar si no estaré exagerando mucho si no tener que terminar con esto y ya asi tan fácil como suena y como se escribe.
Quien me dirá que lo converce, que trate, que no cuesta tanto, que yo se como, que puta la wea, que no se que decir, que lata que este pasando, qué es mejor no meterse.
Ahí me caso la cola como los gatos y la mía es tan larga que me repito la frase de mi viejo que no hay que dar si uno no va a recibir, que no todos son amigos, que es mejor no confiar en nadie porque nadie entiende como uno mismo, que es mejor viajar lejos fumarse algo para asi reírse un rato.
Que los amigos son amigos cuando necesitan algo nomás, que el resto del año son invisibles, que hay que reír no llorar frente a esos que te admirar y que en ti confían.
Algo de razón tiene mi viejo; pero ahí recuerdo las palabras de mi madre, que hay que seguir que no hay que rendirse que hay que confiar en los amigos que sola nose puede, que nadie puede solo, que no es malo necesitar ayuda, que los demás siempre ven mejor las cosas desde fuera, que es bueno siempre preguntar, si no uno puede cometer locuras que dañen a los demás por no hablar.
Que no toda la gente es mala, que cuando uno ayuda la mano siempre se devuelve, que dios existe y que no estas sola que el sabe lo que te pasa.
Y ahora justo ahora apareces tú, con esa sonrisa que pareciera robarme todo, llegas con esa sonrisa que tanto necesito, con esas ganas de vivir que yo perdí hace tanto tiempo y que cuando me hablas se me viene al cuerpo.
Amiga amiga cuanto mas tendremos que hablar para besarnos.
Nose si ya tengo miedo de decirte que si, nose si ya no quiero, quiero no pensar mas en que esta bien y en que esta mal.
Pero no quiero dañar…de nuevo pensando en todos menos en mí.
Y porque yo tendría que envolverte en mi maldita realidad si tu tan solo quieres sonreír, con que derecho quiero yo hacerte parte de esta historia que aun no tiene fin.
Como quiero yo meterte en medio de mis ganas cuando tu estás también con falta de ganas.
Mejor olvidémonos de tanto juego de palabras que no vale la pena ahora cuando yo apenas estoy sin entender porqué no quiero dejarla, porqué no quiere dejarme, porqué no nos dejamos.
Llena de vueltas al final me encuentro de nuevo con lo mismo.
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